Una ciudad que necesita estar preparada
En una ciudad como Lima, donde más de 10 millones de personas conviven diariamente en sus 43 distritos, estar preparados ante un sismo no es una opción, sino una necesidad.
Con esa mirada, las congregaciones del Movimiento Misionero Mundial en el Perú participaron en el I Simulacro Nacional de Sismo, desarrollando una jornada de prevención junto a pastores, líderes, hermanos y las brigadas organizadas en cada iglesia.
El ejercicio permitió fortalecer los protocolos de evacuación y, especialmente, preparar a los congregantes para responder ante las necesidades de quienes requieren asistencia para ponerse a salvo.

Una mano para quien más lo necesita
Uno de los aspectos centrales de esta jornada fue la atención a las personas con movilidad reducida, promoviendo que cada congregación identifique mecanismos de apoyo para facilitar su desplazamiento hacia una zona segura.
En una emergencia, cada segundo cuenta. Por ello, la coordinación entre los pastores y las brigadas permitió poner en práctica una respuesta organizada, donde la prevención se convierte también en una expresión concreta de solidaridad.

De la fe a la acción
La participación de las congregaciones en Lima forma parte de un ejercicio desarrollado en más de 1,800 iglesias del Movimiento Misionero Mundial a nivel nacional, fortaleciendo una cultura de prevención y servicio en sus comunidades.
La iniciativa continuará con nuevos escenarios de preparación. Próximamente se promoverán ejercicios que contemplarán simulacros nocturnos, situaciones de tsunami, desborde de ríos y otras emergencias.

En medio de una ciudad que debe estar preparada para enfrentar sus propios desafíos, el MMM reafirma que servir también significa estar listo para tender una mano cuando más se necesita.
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