Salir con un bombo, pandero y entregar un volante siempre será una hermosa tarea que se repetirá las veces que sean necesarias para llegar a la mente y al corazón del transeúnte que, en medio del día a día, se pueda detener para leer ese volante regalado y meditar en su contenido: la invitación que le acerque a aceptar a Aquel que puede ayudarlo, cambiar su problema, darle solución a su dificultad o sanar su alma de la angustia que lo agobia.
Una iglesia que sale al encuentro de las personas
En esta actividad participaron damas, jóvenes y caballeros, quienes se unieron con entusiasmo para cumplir el llamado de anunciar el Evangelio y acercar el mensaje de salvación a las personas. Durante la jornada, los hermanos recorrieron las calles de Jesús María entregando volantes evangelísticos, compartiendo testimonios y predicando la Palabra de Dios.

Cada encuentro representó una oportunidad para hablar de Cristo y sembrar una palabra de esperanza en los corazones de quienes transitaban por las calles.
Damas, jóvenes y caballeros unidos por una misión
La participación conjunta de los diferentes grupos de la congregación reflejó el compromiso de la iglesia con la evangelización. Damas, jóvenes y caballeros pusieron a disposición del Señor sus dones, tiempo y esfuerzo para anunciar el mensaje de salvación.
Más allá de las calles recorridas y los volantes entregados, la jornada permitió recordar que cada persona necesita escuchar que Jesucristo salva, transforma y ofrece una nueva oportunidad.
El Evangelio continúa avanzando
La iglesia del MMM en Jesús María reafirma así su compromiso de permanecer activa en la misión de compartir la Palabra de Dios.

Cada volante entregado, cada testimonio compartido y cada palabra anunciada representa una semilla que puede dar fruto en el corazón de una persona. Con fe y disposición, la congregación continúa saliendo a las calles, confiando en que Dios seguirá abriendo puertas para que Su Palabra alcance nuevas vidas.
¡Toda la gloria sea para Dios!
Si quieres saber más de nosotros da clic aquí





