MMM PERÚ | ¡El frío no apaga el fuego espiritual en Cusco!

La segunda fecha de la Convención Nacional «Familia hay esperanza» comenzó con un llamado urgente a defender la doctrina, ganar almas y vivir preparados para la pronta venida de Cristo. Bajo el intenso frío cusqueño, la iglesia se congregó en un ambiente de fervor y búsqueda de la presencia de Dios.

Una iglesia en alerta espiritual

El primer servicio de esta segunda fecha se inició en el estadio El Bosque de Ccoripata, donde las bajas temperaturas no impidieron que los asistentes se reunieran con expectativa para recibir la Palabra de Dios.

El mensaje estuvo a cargo del Rev. Epifanio Asprilla, director internacional del Movimiento Misionero Mundial, quien lanzó una exhortación directa a la iglesia: «¡Estamos en una guerra espiritual!»

El Rev. Epifanio ASprilla compatió el mensaje de la palabra de Dios.

El predicador advirtió sobre los peligros que buscan apartar al pueblo de Dios de la sana doctrina y distraerlo de su llamado. En ese sentido, instó a los creyentes a permanecer firmes, redoblar sus esfuerzos evangelizadores y llevar el mensaje de salvación a sus familiares y amigos.

Cristo, nuestra esperanza

La exhortación puso énfasis en una verdad fundamental: la iglesia debe mantenerse vigilante y fiel a las enseñanzas recibidas, sin permitir que el entretenimiento ni las distracciones desvíen su atención de la misión encomendada por Dios.

Nuestra esperanza es Cristo; por eso, debemos vivir preparados para su pronta venida. Este fue el llamado central de una predicación que desafió a los presentes a renovar su compromiso con el evangelio y la salvación de las almas.

Saber que Cristo viene pronto, es pedir misericordia y limpiarnos cada día más.

Así, Cusco continúa viviendo la Convención Nacional «Familia hay esperanza», en jornadas que buscan fortalecer la fe, despertar la conciencia espiritual y recordar a cada familia que en Jesucristo hay esperanza.

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