Un mensaje que habla en nuestras lenguas.
La Convención Familiar «Familia hay esperanza» vivió una jornada especial con la realización del servicio de lenguas originarias, donde el quechua y el aimara tuvieron un lugar protagónico en la proclamación del evangelio. Esta colorida actividad fue de bendición de una congregación que también busca fervientemente al Señor.

A través de la participación del Rev. Noé Huari oficial nacional del MMM en Perú y el apoyo para la traducción de la sierva de Dios la hermana Esther Castillo, la Palabra de Dios fue compartida en esta lengua ancestral de nuestro imperio inca, permitiendo que el mensaje de salvación llegara con cercanía y claridad a quienes se identifican con estas raíces culturales.
Cuatro ciudades, una misma misión.
Esta iniciativa se desarrolló por cuarta vez en el marco de la Convención Familiar, luego de sus anteriores jornadas en las ciudades de Tarapoto, Cusco y Huaraz, consolidándose como un espacio de inclusión, unidad y compromiso con la proclamación del evangelio y promoviendo así la diversidad cultural.

De esta manera, el MMM Perú reafirma su misión de llevar las buenas nuevas de Jesucristo a todos los pueblos, reconociendo la riqueza de sus lenguas y culturas. Porque la esperanza de Cristo no conoce barreras: ¡su mensaje es para todos!





