Dos días que encendieron a la juventud
Chepén fue escenario de una intensa actividad espiritual que reunió a jóvenes y adolescentes en un ambiente de comunión, adoración y búsqueda de Dios.
Durante los dos días de confraternidad, los asistentes participaron de momentos de alabanza y adoración, viviendo una jornada en la que la presencia de Dios ocupó el centro de cada servicio.

Una juventud edificada por la palabra
Uno de los momentos centrales estuvo marcado por el mensaje compartido por el Rev. Alberto Guevara, quien ministró a la juventud con una palabra de edificación y exhortación.
Los jóvenes fueron animados a permanecer firmes y permitir que el fuego de Dios continúe guiando cada área de sus vidas, reafirmando su compromiso de caminar conforme a la voluntad del Señor.
Donde está el Espíritu de Dios, hay libertad
La confraternidad también dejó momentos de profunda expresión espiritual. Entre cánticos, alabanzas y adoración, los corazones fueron ministrados y muchos experimentaron un ambiente de libertad y comunión con Dios.

Fueron dos días en los que la juventud pudo recordar que Dios sigue obrando y que su Espíritu Santo continúa manifestándose, dejando una huella de fe y renovación en cada participante.
La confraternidad llegó a su cierre, pero el desafío permanece: que el fuego de Dios siga encendiendo y guiando a una generación de jóvenes comprometidos con Cristo.
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